Reflexiones sobre la cultura del aprendizaje

“La única persona con formación de verdad,

es la que ha aprendido a aprender y a cambiar”

(Carl R. Rogers).

La formación es vital para crear nuevas capacidades y nuevos líderes en el mundo empresarial. Llevamos muchos años impartiendo conocimientos de una forma inapropiada, dándole más protagonismo al profesor, que es el que sabe, que a los alumnos, deseosos de aprender más.

Coach-valencia-1

Fuente: cineol.net

Pero estos errores podemos solventarlos cuando admitimos que lo hemos estado haciendo mal, que nos hemos equivocado y pedimos perdón. Solo de esta manera podremos comprometernos con un verdadero aprendizaje, porque desde la humildad se inicia un maravilloso y nuevo proceso de ilustración, compartiendo nuestros conocimientos con las personas que realmente desean escucharnos.

Estos procesos de aprendizaje se dan tanto en el mundo académico como en el mundo laboral. Dentro de una empresa, para construir un proceso de cambio efectivo, el profesional debe abordar dos aspectos básicos para alcanzar sus objetivos en la organización:

1-Facilitar el (des)aprendizaje de actitudes, creencias y hábitos adquiridos, que actúan como fuertes inhibidores del cambio.

2-Generar un espacio de convivencia y respeto que legitime las múltiples relaciones entre las personas que constituyen la empresa y sus clientes, proveedores, entidades financieras, etc…

Estas dos premisas son la base de todo proceso de cambio. A partir de aquí, se inicia un modelo de trabajo específico para crear el ambiente perfecto de aprendizaje en toda la organización que se sustenta en las siguientes ideas:

  • El aprendizaje guiado por la curiosidad y el interés frente al programa impuesto.
  • Un espacio creativo de no juicio. No permitir los prejuicios y facilitar la libertad de expresar las diferentes opiniones sin ningún tipo de presión. Plantear iniciativas sin ningún tipo de recriminación, y sobre todo escuchar, una de las competencias esenciales del responsable que desee ser un buen líder.
  • Llegar al interior de las personas. El profesional debe provocar la reflexión en las personas para que descubra por sí mismo el aprendizaje. “Si te enseño yo, te lo estoy robando”.

Todas estas ideas se representan con una simple ecuación:

 

FUTURO = APRENDIZAJE + INNOVACIÓN

Pero para que esta ecuación sea efectiva, necesitamos personas con las habilidades básicas para aprender de forma constante. Personas que tengan actitudes y valores más cercanos a la imaginación del inconformista y del emprendedor que al realismo del acomodado.

Coach

Fuente: liveandletlliveyoursmile.com

Personas con valores como el afán de superación, apertura a la pluralidad, creatividad, aceptación del cambio y la diversidad, tolerancia, disposición a asumir riesgos, deseo de aprender,…..

Pero nada en esta vida es gratuito. Para que todas estas reflexiones se conviertan, poco a poco en una realidad dentro de nuestro entorno empresarial, es imprescindible trabajar todos juntos, consensuando una serie de valores para afianzar el proyecto de futuro de nuestra empresa. De esta forma, pronto se reconocerán a los verdaderos líderes que han impulsado este cambio; un cambio hacia un nuevo futuro.

Ricardo Almenar

Fuente: alexsegrelles.marianistas.org

 

“Nada grande se ha hecho en el mundo sin una gran pasión”.

Hegel

Y esto se consigue siendo coherente con lo que se dice y se hace, mostrando sensibilidad, constancia y persistencia ante las distintas situaciones que se presentan día a día. Porque el liderazgo y la pasión son los motores del cambio necesario para alcanzar nuestras metas, tanto personales como profesionales.

 

 

 

 

 

 

 

Suscríbete a nuestras newsletter
Te invito a adentrarte en el mundo del Coach Ontológico y a disfrutar de mis programas para mejorar tu actitud y motivación diaria.