Abecedario de la Empresa Familiar

Aprendizaje.-


Según la Real Academia Española (RAE), se denomina Aprendizaje al proceso de adquisición de conocimientos, habilidades, valores y actitudes, posibilitado mediante el estudio, la enseñanza o la experiencia. El proceso fundamental en el aprendizaje es la imitación (la repetición de un proceso observado, que implica tiempo, espacio, habilidades y otros recursos). Aprendizaje es una de las palabras que más me entusiasman e identifican con mi modo de ser. Me considero un aprendiz insaciable y que no tengo fin. Es una necesidad de las personas que desean disfrutar de un juego maravilloso que se llama Vida. Te facilita crecimiento personal y profesional. Y, porque en la vida, se gana o se aprende. Como decía mi admirado escritor y poeta uruguayo, Mario Benedetti, “La perfección es una pulida colección de errores” ¿Y en las Organizaciones? En las organizaciones, considero que es uno de los dos pilares fundamentales para lograr tener un futuro inmejorable. De hecho dos de los principios de las empresas emergentes, modelo de empresa en el que se sustenta mi trabajo, están totalmente vinculadas con el Aprendizaje:
 Generar el hábito del Trabajo Reflexivo de Aprendizaje, espacios de tiempo a la reflexión personal, aportando iniciativas de mejora, con el objetivo de cambiar los resultados que hasta el momento se habían logrado en sus organizaciones.
 Compartir el conocimiento estimulando el aprendizaje en equipo.
Es imprescindible que las empresas tengan interiorizadas en sus respectivas culturas el Aprendizaje como un valor compartido necesario para lograr permanecer en un mercado tan complejo como el que nos ha tocado vivir.
Pero, ¿Qué ocurre en las empresas familiares?
Dos reflexiones; primera, una de las Competencias de Liderazgo que trabajo con los responsables de las empresas familiares es: Aprende, motiva y estimula el talento de las personas.
En el feedback que realizo con el personal de la empresa para que evalúen a sus responsables, dicha competencia es la segunda peor valorada, por detrás de Comunícate con las personas.

Segunda reflexión, trabajo con 5 ejes emocionales que constituyen el espacio emocional de Positividad en cualquier tipo de Organización.
El 5º eje emocional, es el aprendizaje. La enorme importancia de la emoción de la humildad frente a la arrogancia, cuando se afrontan situaciones nuevas en las que no estamos adecuadamente capacitados.
En las empresas familiares existe un predominio de la Arrogancia frente a la Humildad, y esto evidentemente dificulta con gravedad el Aprendizaje.
Dos son las razones, fundamentadas en mi propia experiencia profesional:
1.- Necesidad desmedida de sentirse superior: El sentirse superior a los demás es una enfermedad, porque en la vida siempre andan a la carrera y sin aliento, nada disfrutan y nada les llena ni satisface porque siempre encuentran que los demás son mejores o tienen más éxito. Son orgullosos, arrogantes y egoístas; buscan permanentemente su beneficio, procuran que los demás estén a su servicio y lo adulen. Son unos verdaderos maestros de la manipulación, manipulan para ser ellos los victoriosos, los que logran el triunfo gracias a ellos, se apuntan las medallas que no les corresponden, los éxitos son siempre suyos, los fracasos son por culpa de los demás porque son unos ineptos e incompetentes. 2.- Necesidad desmedida de ser perfecto: buscan la perfección compulsivamente, tienen una enfermiza necesidad de tener éxito a toda costa, y por otro lado, tienen pavor al fracaso. El perfeccionista compulsivo tiene una característica, que para mi opinión, es muy dañina y dolorosa, la arrogancia, la soberbia. Estas dos necesidades son las que se tienen que superar, para que realmente en las empresas familiares el Aprendizaje sea una realidad coherente día a día y no una expectativa escrita en sus valores. Quien las tenga, por cierto.
Experiencias Vividas:
“Crisis del 2007 – 2008, dura, larga y duradera. Empresa Familiar de larga tradición. Situación financiera delicada, trabajo duro para superar las dificultades, motivando al personal y refinanciando la empresa. Se barajan varias opciones para superar la situación, una de ellas, redimensionar la empresa y centrarse en un enfoque comercial, eliminando la parte productiva. En una de las muchas conversaciones mantenidas con los propietarios, y en un momento de tensión, ante la necesidad de tomar una decisión, escucho la siguiente declaración: Yo no he estudiado y trabajado tanto para al final tener una empresa de mierda…”

“En una Escuela de Negocios, hace años, estaba impartiendo una sesión formativa de Cultura Empresarial dentro de un Programa de Directivos. Entre los alumnos asistentes había diversidad de perfiles, alumnos que se pagaban el Máster con su esfuerzo y trabajo, por cierto nada barato. Alumnos recién titulados y que estaban realizando el Máster para tener mayor accesibilidad al mercado laboral. Y, había hijos de empresarios, algunos de ellos conocidos en Valencia y representantes relevantes del Asociacionismo Empresarial Valenciano.
Mi estilo formativo es muy interactivo y me encanta que haya participación y debate. Uno de los alumnos, hijo de un conocido empresario valenciano, empresa familiar, empezó a jactarse de ciertos comentarios de los compañeros, comentarios como: que chorrada acabas de decir tío, eso es la teoría de Philip Kotler, que ya me lo sé. Ricardo lo que dices, suena muy bonito, pero no sirve para nada. Gestos de menosprecio continuos e interrupciones constantes, con manifiesta arrogancia y grosería.
En un momento determinado, me dije, basta. Y, le hice la siguiente reflexión: Ves a tu compañera, pues a dicha compañera la voy a respetar y valorar, porque esta trabajando, paga la matricula con su dinero ganado con su esfuerzo, viene de otro país para labrase un futuro, realiza puntualmente el trabajo individual y de equipo, y lo más importante, respeta, escucha y cuando discrepa, argumenta. A ti te lo paga tu Papá, cosa que me alegra, pero tienes que aprender mucho de ella, y ahora, te invito a que te levantes de tu asiento y abandones la clase, y una sugerencia, aprende a respetar, y sobre todo, un valor muy importante para aprender, la humildad.
Consecuencias: Llamada del Director de la Escuela de Negocios, reunión conmigo y con el responsable de los Programas de Directivos de la citada Escuela. Decisión, seguí dando formación varios años más, y gracias a la defensa del Responsable del Programa de Directivos, que por cierto, sigo teniendo una entrañable relación”
Conclusión:
Aprender es mágico y divertido, cuando:
Amas lo que haces; Puedes elegir cómo aprender; Te sientes seguro; Se convierte en una Adicción Saludable; Eres Apreciado por quién tú eres; El ambiente es Inspirador; Es divertido Fallar.
Ahora, os hago la siguiente pregunta, ¿Deseas resultados superiores en tu empresa? ¿Cómo?
Yo os digo, que con trabajo sólo, NO.
PMC = P
Con Personas con Mentalidad de Crecimiento = Pasión, SI.

Las Empresas Familiares, sobre todo, las Valencianas, porque son de mi tierra, tienen que aprender a ser empresas líderes que “fabriquen “ o, se “rodeen” de personas con ganas de crecer, de estar siempre en movimiento, porque cada meta alcanzada es un pasito más hacia otras metas.
«Todas las empresas deben convertirse en organizaciones que aprenden y en organizaciones que enseñan. Las organizaciones y sociedades que se fundamenten en un aprendizaje permanente a todos los niveles, dominarán el siglo XXI» (Peter Drucker).

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