Lecciones de vida

11ª LECCIÓN: SÉ UN LIBRE PENSADOR

(Inspiradas en la película, El Club de los Poetas Muertos)

“El modo más seguro de corromper a la juventud es enseñándole a admirar más a aquellos que opinan como ella que a los que opinan diferente” (Friedrich Nietzsche)

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Fuente: fotogramas.es

“Libera tu mente. Usa tu imaginación. Di lo primero que se te ocurra, aunque sean tonterías”. Estas son las palabras que el profesor Keating les intentaba liberar la creatividad e ingenio de cada uno de sus alumnos.

Porque si algo hemos aprendido en el “Club de los poetas muertos” es la importancia de pensar por nosotros mismos. Es decir, en ser lo que el señor Keating llama un libre pensador.

John Keating: Cuando lean, no consideren sólo lo que el autor piensa, consideren lo que ustedes piensen.

Comparto plenamente la reflexión de Nietzsche, por desgracia el ser humano busca la seguridad, ya que se siente cómodo dentro de una comunidad donde el pensamiento está decidido de antemano.

Porque pensar es incómodo, es un trabajo duro y difícil y la consecuencia lógica de no pensar es adoptar las opiniones y directrices de otros.

¿Por qué no se enseña a pensar en las escuelas? ¿Por qué la filosofía desaparece prácticamente de los planes de estudios?

No será que la educación es una herramienta útil para formar personas obedientes, consumistas y trabajadores útiles para el sistema.

“La educación del siglo XXI” informe que Jacques Delors, realizó para la Unesco, se deducía 4 principios que eran: 1) aprender a conocerse, 2) aprender a hacer, 3) aprender a ser uno mismo, 4) aprender a vivir todos juntos.

¡Pues que tristeza!, el presente está repleto de hechos y evidencias que demuestran todo lo contrario.

No podemos estar siempre sometidos. La educación es un proceso de liberación para las personas, ciudadanos que son capaces de decir lo que piensan.

Necesitamos escuelas que puedan aspirar a la excelencia a través de su contribución en la preparación de jóvenes que quieran transformar la sociedad y mejorarla.

Me preocupa la opinión de la calle, porque considero que está mediatizada por los medios de comunicación que a su vez están al servicio de los poderes económicos que les financian, y esto es muy dañino.

Nos tienen distraídos, entretenidos y no tenemos tiempo para pensar. Hay que parar y recuperar el tiempo para poder pensar, reflexionar sobre lo que ocurre a nuestro alrededor.

Lo anteriormente descrito me sugiere afirmar que estamos inmersos en un mundo donde el Pensamiento Único, supera mayoritariamente al Pensamiento Crítico, y el sistema utiliza todos los recursos y herramientas posibles para tener a la sociedad, a la “tribu” amordazada y dormida.

Sin embargo, considero el Pensamiento Crítico, como fundamental en la vida personal, en las relaciones, y en la vida laboral.

El Pensamiento Crítico, se desarrolla con espacios conversacionales y educativos, donde la divergencia y la discrepancia se convierten en un valor constructivo para el verdadero aprendizaje, para la transformación y la evolución pendiente de una sociedad del siglo XXI.

Para concluir esta importantísima 11ª Lección de Vida, me gustaría finalizarla con una reflexión propia que me satisface enormemente:

“La escuela es un espacio de educación para el crecimiento personal, para la concreción de sueños, ideales, metas, en definitiva, un espacio generador de Proyectos de Vida”.

EJERCICIOS PARA INTERACTUAR

11º EJERCICIO:

«Educar es formar personas aptas para gobernarse a sí mismas, y no para ser gobernadas por otros” (Herbert Spencer).

Te propongo para esta undécima lección, este ejercicio, que pretende recuperar la filosofía para entrenar la mente mediante un paseo por la naturaleza.

Para tratar cuadros de ansiedad debidos al exceso de trabajo y a una estancia demasiado prolongada en la jungla urbana, una escapada de a la naturaleza puede ser más efectiva que atiborrarnos de fármacos. Seguimos necesitando el contacto con nuestro entorno natural.

Basta con dejarnos guiar por ella hacia el centro de nosotros mismos, donde un manantial de calma nos estaba esperando.

Este ejercicio se denomina Paseo Filosófico: “todos los grandes pensamientos son concebidos al caminar” (Nietzsche).

1. Concédete una cita contigo mismo un día y hora concretos, sin que ninguna obligación ni compromiso pueda borrarlo de la agenda.
2. Elige para el “encuentro”, un lugar que te resulte especialmente inspirador, porque te trae recuerdos especiales o porque te produce una sensación de bienestar.

3. Escoge el día y hora menos frecuentados, para que la concurrencia de otras personas no te distraiga de tu paseo filosófico.

4. Si hay cuestiones que te preocupan, anótalas en tu bitácora para meditar sobre ellas en tu cita personal e intransferible; anota asimismo, las conclusiones más importantes a las que llegues.

5. No pongas límites a la hora de regreso: nunca se sabe adónde puede llevarte tu conversación filosófica; limítate a regresar cuando sientas que la sesión ha terminado.

6. Los mejores lugares para un paseo filosófico son un paraje natural, un museo desierto, un cementerio, o incluso algún pequeño pueblo que no conozcas.

7. Acude a la cita con ropas cómodas y holgadas. La filosofía no requiere etiqueta, y hace mover las piernas.

Recuerda, MI PROMESA de ayudarte, al cumplimentar cada ejercicio que realices, estoy a tu entera disposición, resolviendo dudas, o cualquier cosa que necesites, a través del correo: ralmenar@ricardoalmenar.com

 Tú tienes la última palabra: Desafíate

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