Abecedario de la Empresa Familiar

Estimados navegantes, continuamos con la aventura del Abecedario de Empresa Familiar.
Cáncer Metastásico.-


Según la Real Academia Española (RAE), el término Cáncer se refiere a la enfermedad que se caracteriza por la transformación de las células, que proliferan de manera anormal e incontrolada. También hace referencia a la proliferación en el seno de un grupo social de situaciones o hechos destructivos.
Esta descripción me conduce irremediablemente a relacionarla con la palabra Metástasis que proviene del término “cambio de lugar’, y que es definida por la RAE, como propagación de un foco canceroso distinto de aquel en que se inició. Implican un exceso de células malignas (las células cancerígenas), lo que produce una invasión del tejido circundante o la metástasis que lleva al desarrollo de nuevos tumores.
Pero, os preguntaréis ¿Qué tiene que ver esta “maldita” enfermedad con las empresas en general, y con las familiares en especial? Pues, en base a mis vivencias personales y profesionales, tiene mucha relación. Os lo voy a argumentar desde una mirada puramente empresarial. Veamos…
El cuerpo está formado por sistemas de células que se comunican entre sí. A través de las sinapsis celulares podemos coordinar nuestra conducta, nuestros movimientos y nuestros sentimientos obteniendo un beneficio para nuestro organismo.
Hay células que a través de mecanismos complejos se salen de este sistema celular ordenado, creciendo de forma perjudicial y convirtiéndose, en la mayoría de los casos, en un cáncer para nuestro cuerpo.
De la misma forma que ocurre en el cuerpo, una empresa está formada por un sistema ordenado de personas que se comunican entre sí para alcanzar un futuro común. Esto se consigue a través de una cultura del diálogo efectivo y continuo donde cada célula de la organización aporta a los demás, cariño y apoyo.
¡Esto es, lo que debería ser!, porque una empresa es una común – unidad de personas que se relacionan entre sí para lograr juntos un Propósito de Futuro compartido, mediante relaciones basadas en el respeto, la cooperación, honestidad, integridad, es decir, relaciones humanas basadas en unos valores personales consensuados y compartidos.
¿Creéis que esto es la realidad? Pues yo diría, que por desgracia, NO. Porque en las organizaciones también aparecen intrusos, que a través de mecanismos intentan minar la armonía común de las demás células que conforman la empresa con el objetivo de desestabilizarla e incluso destruirla.
A estos intrusos con sus miserables comportamientos constituyen las
células cancerígenas de las empresas.
Y, os pido de corazón, a los propietarios o responsables de vuestras
respectivas empresas familiares que estéis alerta. Alerta a cualquier
comportamiento que no corresponda a los valores y principios acordados.
Que cuando haya algún tipo de conducta maligna e intencionada de
cualquier persona de vuestra organización, e incluso si es miembro de la
familia, no lo permitías, cortarla de seco, pues de lo contrario los daños
llegarán a ser irreparables.
Es como a las personas, si se detectan en el estadio 1, puede haber
posibilidades de curación, de lo contrario, si sois permisivos, si no estáis en
alerta, si no sois responsables, las consecuencias son fatales.
Y perdonar que lo exprese con tanta claridad, por mi propia experiencia
profesional, como personal. He convivido y luchado con el “Alien” (Cáncer)
durante 12 largos años, y es impactante como va devorando “lo maligno” a
los cuerpos sanos, hasta que al final el “octavo pasajero “ se llevó, a la
pareja de mi vida. Se necesita, como anteriormente hemos dicho, unas
relaciones de cariño y apoyo, y mucho amor.
¡No lo olvidéis! ¡Nunca! ¡Nuestro cuerpo no es tan diferente de la Empresa!
Pero, ¿Qué ocurre en las empresas familiares?
Una preponderancia de las relaciones tóxicas entre las personas que
constituyen las empresas, y si además le añadimos la variable familia, la
complejidad aumenta exponencialmente. Es muy, muy importante
diagnosticar el Arraigo Afectivo de la Familia, los primeros años de la
infancia, el ambiente familiar, las relaciones existentes, si eran de respeto,
cariño, o por el contrario, existían conflictos, agresión verbal, falta de
cariño, carencia de conversación, ausencia permanente del padre o la
madre, etc.…
Si no se diagnóstica con la suficiente antelación, y no se subsana, entonces
surge en la mayoría de los casos, un estado anímico que considero la
antesala del Cáncer, el Resentimiento. Aspecto que trataremos más
adelante en el Abecedario de la Empresa Familiar que estamos trabajando.
La experiencia de muchos proyectos en diversidad de empresas familiares,
de tamaños y sectores diferentes, de territorios diferentes, y a pesar de
dicha diversidad, he detectado en todas ellas, un virus común, una serie de
comportamientos y conductas coincidentes que han generado una
desestabilización en la armonía de las empresas.
Comportamientos que generan unas relaciones toxicas muy dañinas .Estos
comportamientos tóxicos constituyen las células cancerígenas de
toda empresa, y que deben eliminarse inmediatamente por la salud y el
bienestar de las personas, y como consecuencia, de la propia subsistencia
de la propia organización.
Existen 6 Células Cancerígenas que alimentan con toda probabilidad la
generación de un Cáncer Metastásico en las empresas, y son:
 Criticar. Estresa y posiciona nuestra energía contra el otro en lugar
de disponer de ella para crecer nosotros mismos.
 Quejarse. Centrar la energía en descubrir lo que está mal,
generando negatividad, en lugar de utilizar dicha energía en buscar
soluciones.
 Comparar. Siempre es tóxica ya que cada ser humano es único e
irrepetible.
 Competir. Se orienta la energía hacia el lugar equivocado, ya que
solo se tiene un único objetivo: ganar.
 Enfrentarse. Actitud que genera toxicidad porque se pretende
conquistar al oponente.
 Callar. Actitud de evadir responsabilidades por miedo y cobardía.
Estas células generan un negatividad en el ambiente que inhibe cualquier
iniciativa de proactividad, de bienestar y de salud mental. Es
verdaderamente un destructor de energía positiva. Y cuando esto ocurre,
existe una clara preponderancia de la negatividad frente a la positividad, la
salud de la empresa corre grave peligro, ya que influye muchísimo en la
actitud de las personas e impide relacionarse de manera sana con el
entorno, con los clientes, con los compañeros y con los propios familiares.
Experiencias Vividas:
“En bastantes empresas familiares, existe la clara corresponsabilidad en el
tipo de comportamientos que he mencionado con anterioridad.
Comportamientos que se dan tanto en la Dirección como en los
responsables de Departamentos como en los propios trabajadores.
Recuerdo un comercial de una de las empresas que participe en un proyecto
de desarrollo cultural, que en los aproximadamente 5 años que estuve
trabajando, no llegó ni a 5 minutos, que tuviera una conversación positiva
en las sesiones de trabajo. Era agotador. Ha sido para mí el ejemplar
arquetípo de “Vampiro Energético” más puro que me he encontrado en mi
vida. Era la queja personalizada por excelencia. Absorbía la energía positiva
del grupo en cada sesión de trabajo, una y otra vez. Hasta que un día, se
me ocurrió llevar un reloj de arena de 4 minutos, y le expuse una
condición:”Te dejo quejarte, despotricar, criticar, comparar durante 4
minutos. Cuando la arena se deposite totalmente, se acabó. No voy a
permitir ningún adjetivo negativo, en caso contrario, te invitaré a que
abandones la sala. ¿Te parece bien? ¿Os parece adecuada la propuesta que
os hago – dirigiéndome al resto de compañeros del equipo de trabajo -?
Así lo acordamos, ¿Sabéis cuantas veces abandonó la sala? Nunca me
olvidaré, ¡6 veces! Idéntico número que las células cancerígenas.
¿Casualidad? ¿Causalidad?
Existen dos comportamientos muy comunes que se dan en las empresas, en
general y que considero por una parte, una grave falta de respeto, y por
otra, una carencia de responsabilidad y madurez, que a mí personalmente
me genera un gran desgaste emocional muy importante.
¿Adivináis que comportamientos son? En primer lugar, la Crítica. Criticar a
una persona, cuando no está delante. Además, sin fundamentar con hechos
y evidencias, la critica por rumorología, es devastador. En las sesiones de
trabajo con equipos, siempre les comento, no voy a permitir que se critique
a algún compañero, cuando no se encuentre en la sesión. Es más, cuando
tengáis un rumor o comentario de algún compañero que os ha llegado por
una tercera persona, no lo permitáis, hay que hablar con la persona referida
directamente, es decir, acudir a la fuente y conversar.
Pues toma, en más de una ocasión, quien debe predicar con el ejemplo, que
por principios, debe ser la propiedad o el responsable del equipo, hacen
todo lo contrario, a criticar. Me parece, sinceramente una actitud
imperdonable. Y son ejemplos vividos, no narrativas, ni cuentos chinos.
Y, por último, y en segundo lugar, aparece el Callar. Este comportamiento
se merece una mención más profunda en otra palabra del Abecedario, que
trataremos más adelante, lo que los Coach Ontológicos, denominamos
Rutinas defensivas del Callar.
Lo fácil, lo mediocre es criticar cuando “El Jefe”, no está delante, o el
Responsable. Ante un hecho determinado, una conducta que consideran no
correcta, o incoherente con lo que se acordó en la anterior sesión de
trabajo, en el 99% de las situaciones la gente calla. Por lo tanto, son igual
o más responsables el personal que calla, ya que no ayuda a mejorar la
coherencia de sus responsables y minimizan la credibilidad de los proyectos.
Es una cuestión cultural que se tiene que trabajar, y mucho. Considero que
es vital. Ante estas situaciones he creado una metodología que permita la
subsanación de estas situaciones por el miedo cultural a las estructuras
jerárquicas, en especial, a las familiares.
“Semáforo” es la herramienta terapéutica que ayuda a disolver la célula
Cancerígena del Callar. La trataremos más adelante cuando toque en el
Abecedario.
Conclusión:
¡Nuestro cuerpo no es tan diferente de la Empresa!
Si evitamos o minimizamos al máximo este tipo de relaciones tóxicas,
creando armonía y compromiso entre los trabajadores (células) que
conforman la empresa (cuerpo), conseguiremos caminar hacia el mismo
proyecto de futuro.
El respeto de valores como la humildad, la autenticidad, la responsabilidad,
la colaboración y la confianza producen un impacto directo en el
bienestar de los integrantes de la organización que les invita y les ayuda
a crecer profesionalmente y a perseguir y alcanzar los objetivos comunes,
consensuados y compartidos.
He desarrollado una fórmula para identificar el Indicador de Mortalidad
Empresarial causado por el Cáncer Metastásico descrito y desarrollado en
esta parte del Abecedario, veamos:
Co (Confianza)
Si ___________________________________ < 1
C4 + q (quejarse) + e (enfrentarse)
Criticar
Comparar
Competir
Callar
“La capacidad de aceptar y pedir perdón por las incoherencias
realizadas en un líder, tiene un gran valor ético en la cultura de las
organizaciones. Cuando esta capacidad es forzada, pierde valor e
impacta en la confianza de la organización” (Ricardo Almenar).
¡Preguntas para la conversación interna! ¡Comparte tus
comentarios!
¿En tu vida profesional, pasada o actual has tenido algún tipo de situación
relacionada con alguna Célula Cancerígena?
¿Qué resultado obtendría tu empresa en el Indicador de Mortalidad
Empresarial?
¿Cuántas veces te has tenido que callar ante un “Jefe” por miedo a perder
el trabajo?
¿Conoces alguna empresa familiar donde las personas pueden discrepar de
la Dirección sin miedo a represalias?
¿De las 6 Células Cancerígenas cuantas has vivido en tu trayectoria
profesional?
¿Tienes inquietud por conocer la herramienta del “Semáforo”? ¡Pues
adelante ponte en contacto conmigo y satisface tu valiente curiosidad!
¿Tienes alguna vivencia personal o de algún amigo que quieras compartir?
¡Espero encantado vuestros comentarios! Tengamos buenas
Conversaciones, La Conversación es Aprendizaje. ¡Gracias!

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