Abecedario de la Empresa Familiar

Estimados navegantes, continuamos con la aventura del Abecedario de Empresa Familiar.
Conversación.-


Según la Real Academia Española (RAE), el término Conversación proviene del latín conversatio, -ōnis. Acción y efecto de hablar familiarmente una o varias personas con otra u otras. La conversación supone una comunicación a través de algún tipo de lenguaje (oral, gestual, escrito, etc.). Implica una interacción donde dos o más personas construyen de manera conjunta un texto.
Antes de continuar me gustaría recordar la diferencia que bajo mi opinión existe entre Conversar y Comunicar. Conversar, es mucho más significativo y complejo, COMUNICAR es conectarse con un otro para ser escuchado y que ocurran acciones deseadas. CONVERSAR, significa construir con el otro, un mundo nuevo de posibilidades para abordar, hechos, inquietudes y preocupaciones. A través de la conversación generamos transformación.
Desde la mirada psicológica, la palabra conversar viene del latín “conversus” que significa “convertirse”. Es decir, a medida que vamos conversando nos convertimos en alguien distinto, nos transformamos a través de la palabra. Una persona nunca será la misma después de haber conversado con otra, un equipo de trabajo se transforma de acuerdo a las conversaciones entre sus miembros. Esto es porque las conversaciones no solamente modifican las acciones y los resultados, modifican a la persona misma.
Para dirigir, corregir, guiar, gestionar, facilitar, es necesario conversar. ¿Por qué es entonces que dedicamos tan poco tiempo a la forma en que se conversa en una organización? Son muy pocas las empresas que dedican tiempo a estas reflexiones, incluso existen organizaciones en las que conversar abiertamente es una falta.
Desde el punto de vista del Coaching Ontológico, sostenemos que uno de los postulados básicos y pilares de nuestro enfoque es el reconocimiento del carácter activo y generativo del lenguaje. El poder transformador de la palabra, transformamos el mundo, generamos posibilidades, alteramos e futuro y construimos identidades.
Para ello se requiere de un conjunto de distinciones, capacidades y competencias que identificamos como Competencias Conversacionales.
Las Competencias Conversacionales se estructuran en lo que denominamos Mapas de Ruta, según su relación con el espacio público y en función de los problemas que encaramos.
Chris Argyris, Catedrático de Educación y Comportamiento Organizacional en la
Harvard Business School, investigo que cuando estamos conversando con
alguien, participamos simultáneamente de dos tipos de conversaciones
diferentes. Una, la que denominamos Conversación Pública, es la que
tenemos con el otro y es la escuchada por ambas personas, y la otra,
Conversación Privada, es la que tenemos con nosotros mismos, lo que nos
decimos mientas hablamos con la otra persona.
La relación que se tiene entre ambas conversaciones en cualquier dinámica
conversacional es fundamental, al tener una gran repercusión en la
confianza. Cuando lo que digo públicamente contradice lo que pienso,
comprometo esa confianza, porque la sinceridad consiste precisamente en la
coherencia entre lo que digo – conversación pública – y lo que pienso –
conversación privada-.
Además existe 5 tipologías de Conversaciones en función del problema
que tenemos que resolver: Conversación de juicios y explicaciones;
Conversación para la coordinación de acciones; Conversación para posibles
conversaciones y Conversación para la construcción de relaciones.
A continuación, y de manera gráfica os detallo los diferentes elementos que
configuran las Competencias requeridas que añadidas a las descritas
anteriormente integran las capacidades requeridas de un Lider
Conversacional.
A B E C E D A R I O E M P R E S A F A M I L I A R
Componentes de la conversación
LENGUAJE
EMOCIONALIDAD
CUERPO
Escuchar
Hablar
Silencio
Estados de ánimo
Emociones
Biología
Corporalidad
Indagar
Proponer
Actos lingüísticos básicos
• Declaraciones
Juicios
Peticiones
Ofertas
Promesas
• Afirmaciones
Fuente: Newfield Consulting – The Art of Business Coaching
Un líder de cualquier organización debe estar capacitado en las Competencias
Conversacionales para que la eficiencia y el bienestar sean una realidad, ya
que un líder será excelente en función de la calidad de sus
conversaciones.
Pero, ¿Qué ocurre en las empresas familiares?
Bajo mi experiencia personal, y después de trabajar tantos años en el contexto empresarial y familiar, tengo la plena convicción que es absolutamente necesario adquirir las competencias conversacionales necesarias para lograr nuestro bienestar tanto en el ámbito personal como en el profesional.
Hay una actividad en el mundo empresarial que es fundamental para el logro de resultados, es más, afirmo, para tener futuro: las reuniones. Las reuniones son un espacio conversacional por naturaleza, y es la herramienta crítica para alcanzar la conectividad emocional en los equipos de trabajo, y esto conlleva la excelencia empresarial.
Y, Existe un analfabetismo brutal en las capacidades necesarias para gestionar adecuadamente una reunión en las empresas, y de manera especial en las familiares. Y lo afirmo de forma rotunda y contundente, porque lo he vivido en mis propias carnes, en la empresa de mi familia. Dos incompetencias manifiestas son la capacidad de escuchar, la invalidación cuando existen opiniones diferentes.
Ante la imperiosa necesidad de imponer “la verdad”, no aceptamos a la otra persona como legítimamente diferente a nosotros, y cuando se opina diferente a nosotros reaccionamos a la defensiva y en multitud de ocasiones utilizamos la agresividad como habilidad destructiva. Generamos constantemente conflictos que derivan en un desgaste emocional con un alto coste para la salud física y psicológica.
“A la gente que grita para imponer su razón, les diría, menos violencia, más lectura y eleva tus argumentos para persuadir, no para imponer” (Ricardo Almenar).
El poder de una conversación, para simplificarlo, se sustenta en dos ejes primordiales, la Empatía, y la Argumentación. En función de nuestra capacidad de gestionar ambos ejes da como resultados 4 escenarios, veamos:
1º Desgaste: No existe conversación, se habla, bla, bla… no se oye, y es una pérdida de tiempo generando un cansancio en las relaciones, sea en el ámbito personal y laboral. Un ejemplo, sería las “reunitis”, con un alto coste emocional y económico para las empresas, en el ámbito laboral.
2º Rechazo: Buena capacidad de argumentación lingüística, pero nula habilidad empática, lo que se percibe como imposición, como “mi verdad” y produce negatividad. Escenario muy característico en los niveles jerárquicos de las empresas y en personas “arrogantes”. La habilidad empática es excepcional en muchos directivos, y en general, en las empresas existe lo que denomino un Analfabetismo Emocional Memorable.
3º Explosión: Mucha confianza, no argumentamos los hechos y las evidencias, nos calentamos y generamos palabras cortantes, que hacen daño y rompen la relación. Mucho impulso emocional. Suelen darse en entornos familiares, de amistad y, en empresas familiares.
4º Inspiración: Existe un equilibrio entre la fundamentación de los hechos y evidencias con una buena dosis de empatía, un gran respeto, y por la tanto una buena escucha. Este tipo de conversaciones siempre dan frutos, algunas de ellas tardan años en tangibilizar el resultado, otras dan fruto inmediato.
Por todo ello, y en base a lo anteriormente expresado, he creado un modelo para facilitar en los responsables y líderes de las organizaciones, un aprendizaje necesario para la gestión adecuada de sus conversaciones.
El Modelo Diseño de Conversaciones, como herramienta imprescindible para desarrollar las conversaciones que tenemos que mantener de una forma constante y sistemática, de manera inteligente y efectiva.
Experiencias Vividas:
La investigación que estoy realizando en los trabajos realizados en mis últimos 10 años, el Factor Comunicación aparece como el segundo impacto negativo a nivel general en las empresas, tanto a nivel directivo, como a nivel colaboradores (trabajadores). Entre los ítems expuestos en este factor aparecen:
 Falta de escucha ante discrepancias.
 Falta de respeto.
 Tiempo para poder compartir.
 Falta de Empatía.
 Errores por falta de comunicación y no consultar.
 No escuchan a los clientes para poder resolver de forma adecuada las quejas/reclamaciones.
Sin embargo los directivos, entre los Factores Críticos de Éxito para poder lograr el Propósito Corporativo y de manera significativa enuncian:
 Espacios de tiempo para: compartir, priorizar, aprender y crecer.
 Espíritu de equipo, entusiasmo y actitud emprendedora.
Estos resultados vienen a manifestar una vez más, que una cuestión son los deseos y otra muy diferente son las realidades.
Y para que me entendáis comparto un ejemplo precioso. Una de las herramientas que utilizo en mis trabajos es la aplicación práctica de una guía para la gestión de las reuniones. Una de las fases de ese proceso es asumir el rol de observador, es decir, asistir a la reunión del equipo de trabajo sin participar, observar, escuchar y anotar las deficiencias.
Para sintetizar describo en grandes rasgos lo ocurrido en una empresa de aproximadamente 400 empleados: 14 personas en la reunión de trabajo, debatiendo, hablando, sin orden, pero aportando, hasta que llegó el Director General, por cierto, con media hora de retraso, el silencio fue el protagonista del momento, todos calladitos, habló el DG preguntando por favor, si existía una pizarra en la sala para poder anotar las diferentes opciones, y anotar las decisiones tomadas. No existía una agenda con los puntos a tratar y los criterios claros para sostener las decisiones a tomar.
Caos en las intervenciones, respuestas cortantes con una manifiesta falta de empatía por parte del DG ante opiniones “poco acertadas”, 3 horas largas de duración, y finalizando sin tener claro ni las decisiones tomadas ni los objetivos pretendidos, y una falta de escucha y empatía a raudales.
Consecuencias: Muchas veces me preguntan, ¿Qué beneficios aporta un proyecto de Coaching a las empresas? Evidentemente son muchos los que aportan, pero la respuesta más clara y sencilla que podemos dar es aportar beneficios económicos. Y el ejemplo de la reunión que os he descrito me sirvió para realizar una investigación y calcular las repercusiones económicas generadas por la ineficacia e incompetencia en coordinar una reunión.
Los costes directos e indirectos anuales de dicho equipo de trabajo supusieron un importe anual de 250.000€. Me pregunto, ¿Las incompetencias conversacionales, la falta de comunicación no dañan directamente al margen de las empresas? ¿La imagen ante los clientes? ¿La des – implicación de los colaboradores? ¿La falta de compromiso? ¿La falta de iniciativa por miedo, y por consiguiente “callar”?
Sinceramente el coste es muy elevado, por ello, estoy convencido de la necesidad de un cambio de cultura y estilo de liderazgo en las empresas familiares. Por una “sabiduría colectiva” donde todos ganan, tanto a nivel económico, como profesional, personal y emocional.
Conclusión:
Toda en la vida son conversaciones, pero me pregunto, ¿Estamos capacitados para generar conversaciones eficientes? ¿Nos han educado desde niños para tener las habilidades necesarias para escuchar y conversar con respeto sin llegar al daño psicológico?
Mi experiencia tanto personal como profesional, me reafirma en la declaración del NO. Es más, el órgano del cuerpo humano que más daño y dolor produce en las personas, es la lengua.
La vida es mucho más interesante cuando somos atrevidos y valientes para afrontar conversaciones difíciles. Conversaciones que requieren un esfuerzo intelectual y emocional.
Hay una clara necesidad ce capacitación profesional en los líderes y responsables de equipos de trabajo para adquirir las Competencias Conversacionales.
Ha sido uno de los descubrimientos más importantes en mi formación como Coach Ontológico Empresarial y Psicólogo Organizacional. La repercusión económica, emocional y personal que tienen en las Familias, Organizaciones, Instituciones, Empresas, y de manera especial y cariñosa en las Empresas familiares es esencial. Una buena conversación facilita eficiencia y bienestar, una mala conversación generar ineficiencias, elevados costes económicos, conflictos, toxicidad y negativas repercusiones en los resultados de las empresas. Demostrado.
“Todo vivir humano ocurre en conversaciones y es en ese espacio donde se crea la realidad en que vivimos” (Humberto Maturana, destacado biólogo, filósofo y escritor chileno, Premio Nacional de Ciencias en 1994. )
¡Preguntas para la conversación interna! ¡Comparte tus comentarios!
¿En tu empresa existe la comunicación? ¿Es efectiva?
¿Cuál es el tipo de conversación qué mas predomina en la familia? ¿Desgaste? ¿Rechazo? ¿Explosión? ¿Inspiración?
¿Y en tu empresa?
¿Cuánto tiempo real le dedicas a tener un espacio conversacional en la familia? ¿Y, en la Empresa?
¿Alguna vez habías escuchado lo de Competencias Conversacionales? ¿Las consideras importantes para un buen liderazgo? ¿Para un responsable de equipo?
¿En las reuniones predomina el “monologuismo”? ¿Consideras que se escuchan las personas? ¿Te sientes escuchado cuando opinas en el trabajo?
¿Existe respeto o invalidación cuando hay opiniones discrepantes? ¿La gente opta por callar para evitar conflictos?
¿Tienes algún tipo de conversación pendiente? ¿Son difíciles de afrontar? ¡Sé valiente y atrévete! ¡Pídeme ayuda y la tendrás! Escoge una de tus conversaciones pendientes, y transfórmala en una conversación inspiradora.
Te digo que el reto vale la pena.
¡Espero encantado vuestros comentarios! Tengamos buenas Conversaciones, La Conversación es Aprendizaje. ¡Gracias!

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